
Tras el paso del huracán Melissa, las comunidades de toda la región han demostrado una vez más lo que une al Caribe más allá de la geografía: su gente. Desde las islas más pequeñas hasta las naciones más grandes, existe un ritmo compartido de resiliencia, empatía y unidad que define el alma de la región.
En momentos como estos, el arte trasciende la expresión y se convierte en lenguaje. El artista jamaicano Taoszen lo plasma bellamente en su mural «Conexión» , creado en Curazao. Cuatro manos, cada una distinta pero entrelazadas, representan los cuatro idiomas que se hablan en la isla: inglés, neerlandés, español y papiamento. Mediante el color, el gesto y la forma, Taoszen nos recuerda que el lenguaje es más que palabras; es un puente. Profundiza la comprensión y nos recuerda que, sin importar de dónde seamos, siempre podemos conectar, aunque sea a través de un solo tema en común.

Pintada con tonos vibrantes que reflejan la calidez y la vitalidad del Caribe, «Conexión» habla de lo que significa reconstruir, no solo físicamente, sino también emocional y culturalmente. La verdadera fuerza del Caribe reside en su creatividad, su espíritu colectivo y la inquebrantable convicción de que ninguna tormenta puede destruir su unidad.
Mientras las comunidades se recuperan del huracán Melissa, que este sea un momento de reafirmación: que somos, y siempre seremos, un solo Caribe. Unidos en la compasión. Unidos en la cultura. Unidos en el arte.

Para apoyar los esfuerzos de recuperación en los países más afectados, Jamaica, Cuba y Haití, considere donar a iniciativas de ayuda verificadas y organizaciones comunitarias que trabajan en el terreno. Cada contribución, por pequeña que sea, ayuda a reconstruir hogares, restaurar la esperanza y fortalecer los lazos que nos unen como una sola familia caribeña.





