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Sal, piel y las historias que guardamos

Jul 23, 2025

2 min de lectura

¿Sabías que… el mar es un contador de historias?


Su lenguaje no está escrito en tinta, sino en conchas, sal, arena y silencio, fragmentos de memoria que se transmiten con cada marea cambiante. Para el artista bahameño Edrin Chris Symonette , el mar no solo habla de la naturaleza, sino de nosotros: de identidad, memoria, historia y transformación. Su impactante serie Salt & Skin da forma serena a este intercambio entre la tierra y el mar, ofreciendo obras escultóricas que se sienten a la vez arraigadas y efímeras.



A primera vista, las piezas parecen rostros serenos, tranquilos, contemplativos, atemporales. Pero en su interior se encuentran materias primas recogidas directamente de la costa bahameña: fragmentos de coral, pigmentos, sedimentos y conchas. Estos elementos no son simplemente decorativos, sino que forman parte integral de la narrativa. Son, literalmente, fragmentos de la tierra, grabados en la memoria.


Arte hecho de tierra, moldeado por el agua


Al trabajar con la materia costera, Symonette hace más que evocar la belleza natural del Caribe. Explora la erosión como una forma de narrar historias. El océano transforma todo lo que toca, al igual que el tiempo y la experiencia transforman nuestra identidad. Cada lanzamiento se convierte en una meditación: ¿Qué deja el mar atrás? ¿Qué queda enterrado bajo la superficie? ¿Cómo nos moldean el tiempo, la memoria y el lugar?



Los rostros, con los ojos cerrados y las bocas en silencio, podrían pertenecer a cualquiera, o a todos. Reflejan una quietud compartida, pero no hay dos iguales. Algunos conservan el suave rubor de la arcilla rica en hierro, otros brillan tenuemente con pequeños fragmentos de concha. La yuxtaposición del yeso liso con las texturas naturales ásperas crea una tensión entre la fragilidad y la resiliencia, entre la presencia y la ausencia.


Costas cambiantes, seres cambiantes


En el Caribe, la costa no es solo escénica. Es profundamente simbólica. Los isleños viven en constante relación con la orilla: entre la tierra y el agua, la historia y el futuro, el arraigo y el movimiento. Sal y Piel captura esa tensión. Las obras nos recuerdan que la identidad, como la costa, nunca es fija. Se moldea con las tormentas, se esculpe con la quietud y se reforma una y otra vez.


La práctica de Symonette también evoca la urgencia ecológica. Ante la amenaza del aumento del nivel del mar, la tierra de la que provienen estos materiales, la serie evoca preguntas sobre el clima, la pérdida y la preservación. ¿Qué sucede cuando el paisaje mismo comienza a desaparecer? ¿Cuando la memoria se desvanece?


El Caribe como archivo


Symonette forma parte de una creciente ola de artistas caribeños que tratan el medio ambiente no solo como telón de fondo, sino como archivo, colaborador y testigo. A través del material y la metáfora, Salt & Skin nos invita a considerar la costa como un lugar de erosión y recuerdo, un umbral donde la historia y la posibilidad se encuentran.


Esta serie es profundamente caribeña. Habla a través de texturas y silencios, de materiales moldeados por la naturaleza y el tiempo. Nos recuerda que pertenecer al mar significa dejarse moldear por él, no solo físicamente, sino también espiritual, cultural y creativamente.


Artista: Edrin Chris Symonette

Serie: Sal y piel

Ubicación: Las Bahamas

Instagram: @artislife86



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